Nadie está listo para irse de donde siempre quiso quedarse.
Pero también entiendo que esto ha sido,
en gran parte, una ilusión mía y que nunca
llegará a convertirse en lo que alguna vez
imaginé...
hasta viejitos, como alguna vez dijimos.
Durante todo este tiempo traté de estar,
de querer, de sentir y de luchar para que
algún día pudiera darse algo entre nosotros.
Hoy entiendo que no va a pasar.
Nunca seré lo que quieres o buscas
para compartir tu vida,
y aunque no sea fácil,
lo acepto.
Por eso, te dejo en paz con eso.
Todo lo que hice, lo hice desde el amor
y el cariño, y eso es lo que me queda.
No ha sido fácil para mí convivir contigo
y no sentir algo más, pero también entiendo
que ya es momento de dejar de hacerte sentir
que mi presencia puede molestarte o incomodarte,
o hasta limitarte en otras relaciones.
Voy a intentar aprender a ser sólo tu amigo,
aunque todavía no sé muy bien cómo hacerlo.
Por ahora necesito tomar un poco de distancia
de todo aquello que tenga que ver con lo personal
y de las situaciones que despiertan en mí
sentimientos que ya no debo alimentar.
Ahora tienes una vida más cercana a lo que
quieres y a lo que te hace feliz,
y no quiero ser un impedimento para eso.
No quiero ocupar un lugar que no me corresponde
ni seguir esperando algo que sé que no va a suceder.
Han sido
3 años, 4 meses y 22 días
de pensarte, de sentirte y de imaginar
que algún día podría ser diferente.
A pesar de todo, esos años han sido uno
de los regalos más lindos que la vida me dió.
Gracias infinitas por eso.
Mereces un amor bonito, libre, correspondido y que puedas presumir.
Un amor que te elija, donde seas lo más importante, y que pueda darte todo lo bueno que
la vida tiene para ofrecer.
O estar sola si es lo que quieres.
Yo, por mi parte,
intentaré aprender a soltarte.
Que el cielo lleno de estrellas esté siempre para ti.💛